lunes, 25 de agosto de 2014


“Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.” - Paulo Coelho.

Dicen que pase lo que pase, todos nosotros permanecemos en los lugares donde hemos estado, en el alma de las personas que hemos conocido. O al menos… una parte de nuestro ser. Los años pasan, creces, y te paras a mirar atrás solo para ver cuántas cosas has dejado. ¿Acaso la vida no es un camino continuo repleto de errores? Con seguridad, puedo decir que sí. Aprendes, te levantas y entonces luchas. Luchas porque no hay nada que puedas hacer para evitarlo, puede que no lo creas, pero si estáis destinados a equivocaros lo haréis y luego entenderéis que era necesario para ser la persona en la que ahora te has convertido.

Y sufres, sufres porque en ese camino de equivocaciones, de errores, te das cuenta de que también has perdido personas importantes. Aquellos que creías que siempre iban a estar a tu lado, aquellos por los que sin duda hubieras dado tu vida en algún momento de tu pasado.
Ahora, no queda más que seguir adelante intentando no volver a cometer esos mismos errores…

Llegas a pensar que no hay nada por lo que puedas luchar, pero una vez más te equivocas, porque siempre hay algo por lo que luchar. Sea por una persona que perderás con el paso del tiempo, o incluso por lo sueños que quieras cumplir. Porque los sueños no son nada si no luchas por ellos.

Sientes el infinito justo delante de tus ojos. La brisa, las nubes, el sol del amanecer, tal vez no lo toques con tus propias manos… pero siempre están ahí, acompañándote a donde quiera que vayas. Sientes a las personas pequeñas dentro de ese infinito que es el mundo, te das cuenta de que tú eres uno más, alguien que juega dentro de un tablero de ajedrez llamado destino. Entonces, es cuando rezas a todo aquel que pueda escucharte para que algo cambie, pero ¿acaso no somos nosotros mismos los que tenemos que cambiarlo? Tal vez tengamos un destino escrito, nunca podremos saberlo, pero si creemos en él también debemos de saber que somos nosotros los que tenemos que caminar por esa senda que ahora vemos tan lejana. Y de nuevo, vuelves a cometer errores.

La vida no está hecha para que todo sea perfecto. En la mayoría de las ocasiones pierdes, no solo batallas diarias, sino también personas. Bien porque te alejas de ellas, bien porque aunque las sientas tan cercanas la muerte decide que ha llegado su hora.
Y te preguntas, ¿entonces merece la pena vivir? Hay una respuesta clara, algo que no puedes dejar pasar… plantéate algo, ¿merece la pena tirar todo por la borda y dejar de luchar?
Rendirse a la oscuridad, a la muerte no es algo que debamos de aprender, es algo que debemos de evitar. Puedes pensar, y claro, lo piensas… que tal vez no valgas para nada más que para equivocarte y dañar a todos esas personas que tienes a tu alrededor. Crees que es mejor dejar todo y no mirar nunca atrás, aunque siempre terminas haciéndolo. Por más que no quieras, miras atrás y te preguntas ¿por qué lo hice?

Porque hay que seguir adelante, porque tienes que vivir, porque tienes que luchar. ¿Merece la pena? Tal vez no lo parezca, el final del camino no ha llegado para que en este veas si ha merecido o no la pena todo el esfuerzo. Pero sí que vale la pena intentarlo.

Incluso estando en lo más alto de un rascacielos, donde tienes el poder del universo a tus pies, tus ojos no pueden ver algo diferente de lo que ya sabes. Millones de personas, día a día luchando por cientos de cosas. Una familia que alimentar, un sueño que cumplir, alguien a quien cuidar… hay demasiadas cosas que podemos hacer, no, que debemos de hacer. Incluso equivocarnos, para luego intentar no cometer de nuevo ese error. Nadie dijo que todo fuera fácil, ¿pretendías acaso que lo fuera? Te diré algo, si hay algo que siempre harás es tropezar con la misma piedra, una y otra vez hasta que caigas al suelo y creas que no volverás a levantarte nunca más. Al final lo haces, por más que te duela, por más que no quieras seguir… lo haces porque esa es la filosofía de la vida. Estamos para cometer errores y también para luchar.

Al final es algo tan sencillo como una simple palabra, vivir. Tú eliges al fin y al cabo si quieres vivir caminando de pie o dejar de luchar haciéndolo de rodillas. Todo va y viene, la familia, la amistad, el amor… pero lo que siempre permanece a tu lado es tu propia vida, y jamás debes permitirte dejar de luchar por ella.

19:40 Lore Muriana Cuenca

“Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.” - Paulo Coelho.

Dicen que pase lo que pase, todos nosotros permanecemos en los lugares donde hemos estado, en el alma de las personas que hemos conocido. O al menos… una parte de nuestro ser. Los años pasan, creces, y te paras a mirar atrás solo para ver cuántas cosas has dejado. ¿Acaso la vida no es un camino continuo repleto de errores? Con seguridad, puedo decir que sí. Aprendes, te levantas y entonces luchas. Luchas porque no hay nada que puedas hacer para evitarlo, puede que no lo creas, pero si estáis destinados a equivocaros lo haréis y luego entenderéis que era necesario para ser la persona en la que ahora te has convertido.

Y sufres, sufres porque en ese camino de equivocaciones, de errores, te das cuenta de que también has perdido personas importantes. Aquellos que creías que siempre iban a estar a tu lado, aquellos por los que sin duda hubieras dado tu vida en algún momento de tu pasado.
Ahora, no queda más que seguir adelante intentando no volver a cometer esos mismos errores…

Llegas a pensar que no hay nada por lo que puedas luchar, pero una vez más te equivocas, porque siempre hay algo por lo que luchar. Sea por una persona que perderás con el paso del tiempo, o incluso por lo sueños que quieras cumplir. Porque los sueños no son nada si no luchas por ellos.

Sientes el infinito justo delante de tus ojos. La brisa, las nubes, el sol del amanecer, tal vez no lo toques con tus propias manos… pero siempre están ahí, acompañándote a donde quiera que vayas. Sientes a las personas pequeñas dentro de ese infinito que es el mundo, te das cuenta de que tú eres uno más, alguien que juega dentro de un tablero de ajedrez llamado destino. Entonces, es cuando rezas a todo aquel que pueda escucharte para que algo cambie, pero ¿acaso no somos nosotros mismos los que tenemos que cambiarlo? Tal vez tengamos un destino escrito, nunca podremos saberlo, pero si creemos en él también debemos de saber que somos nosotros los que tenemos que caminar por esa senda que ahora vemos tan lejana. Y de nuevo, vuelves a cometer errores.

La vida no está hecha para que todo sea perfecto. En la mayoría de las ocasiones pierdes, no solo batallas diarias, sino también personas. Bien porque te alejas de ellas, bien porque aunque las sientas tan cercanas la muerte decide que ha llegado su hora.
Y te preguntas, ¿entonces merece la pena vivir? Hay una respuesta clara, algo que no puedes dejar pasar… plantéate algo, ¿merece la pena tirar todo por la borda y dejar de luchar?
Rendirse a la oscuridad, a la muerte no es algo que debamos de aprender, es algo que debemos de evitar. Puedes pensar, y claro, lo piensas… que tal vez no valgas para nada más que para equivocarte y dañar a todos esas personas que tienes a tu alrededor. Crees que es mejor dejar todo y no mirar nunca atrás, aunque siempre terminas haciéndolo. Por más que no quieras, miras atrás y te preguntas ¿por qué lo hice?

Porque hay que seguir adelante, porque tienes que vivir, porque tienes que luchar. ¿Merece la pena? Tal vez no lo parezca, el final del camino no ha llegado para que en este veas si ha merecido o no la pena todo el esfuerzo. Pero sí que vale la pena intentarlo.

Incluso estando en lo más alto de un rascacielos, donde tienes el poder del universo a tus pies, tus ojos no pueden ver algo diferente de lo que ya sabes. Millones de personas, día a día luchando por cientos de cosas. Una familia que alimentar, un sueño que cumplir, alguien a quien cuidar… hay demasiadas cosas que podemos hacer, no, que debemos de hacer. Incluso equivocarnos, para luego intentar no cometer de nuevo ese error. Nadie dijo que todo fuera fácil, ¿pretendías acaso que lo fuera? Te diré algo, si hay algo que siempre harás es tropezar con la misma piedra, una y otra vez hasta que caigas al suelo y creas que no volverás a levantarte nunca más. Al final lo haces, por más que te duela, por más que no quieras seguir… lo haces porque esa es la filosofía de la vida. Estamos para cometer errores y también para luchar.

Al final es algo tan sencillo como una simple palabra, vivir. Tú eliges al fin y al cabo si quieres vivir caminando de pie o dejar de luchar haciéndolo de rodillas. Todo va y viene, la familia, la amistad, el amor… pero lo que siempre permanece a tu lado es tu propia vida, y jamás debes permitirte dejar de luchar por ella.

jueves, 31 de julio de 2014


Anoche tuve un sueño. Mis manos estaban entrelazadas con las tuyas mientras caminábamos con nuestros pies desnudos sobre la fría arena de la playa. Tu vestido blanco curvaba tu cuerpo al son de la brisa que la noche dejaba acariciando nuestros cuerpos. En tu rostro se reflejaba la felicidad mientras mis ojos se encontraban con los tuyos y mis labios esbozaban una sonrisa. No había palabras porque no eran necesarias. Nuestros corazones y el silencio podían decir muchas cosas más que pronunciando unas simples palabras que podrían ser capaces de perderse con el paso del tiempo. El sonido de las olas bailando su danza con la orilla llegó a mis oídos. Era magnífico escuchar esa clase de amor, un amor tan verdadero como el nuestro. 

A mi lado caminas cada noche, me sonríes, me besas, me amas.
Coges mi mano con fuerza mientras corres por la arena mojada enamorándose una y otra vez del agua del mar. Yo voy a tu lado, riendo y mirándote, enamorándome una vez más de cada sonrisa que me dedicas, de cada “te quiero” que me dices con la mirada. Y sueño, una vez más, por no perderte con el paso de los años. 

Cada noche deseo que vengas a mi lado para explorar esos lugares que siempre soñamos pisar. Seguimos sin decirnos nada y sigue siendo suficiente. Es suficiente con mirarte y acariciarte. Es suficiente con besarte y amarte. Siempre has sido lo que he soñado tener. Esos ojos y esa sonrisa que me acompañan noche tras noche, esa alma que escucha mi corazón cuando me siento perdido o simplemente no sé qué hacer. Sería capaz de entregarte todo al igual que tú me lo entregas a mí y juro que jamás dejaré escapar esa mano que ahora va de la mía en esta vida llena de soledad.
La brisa fresca de la mañana y de un nuevo amanecer me acompaña mientras mis pies caminan sobre la misma arena que tú y yo pisamos cuando la noche nos envuelve, cuando no hay más que oscuridad y el sonido de las olas.

¿Dónde estás? Porque no puedo verte, sólo puedo sentir una mano vacía, unos labios con la esencia de tus besos, un corazón que busca el tuyo con desesperación. Sé que estoy enamorado de ti, sé que eres mi vida y sin embargo, no sé dónde estás. No sé dónde encontrarte… Cada día recorro los mismos lugares en los que tú y yo hemos caminado junto al silencio de nuestras palabras, con la esperanza de ver tu rostro, de cruzarme con tu mirada una vez más y amarte como siempre quise hacerlo. 

Me pregunto si sólo será la noche la que nos acompañe para siempre, si serán mis sueños los que siempre me guíen de nuevo hasta ti, porque si es así sólo quiero fijar mi vista al horizonte y esperar a que el tiempo pase. Solo deseo cerrar mis ojos y que mis pasos me lleven de nuevo hasta el lugar donde tú estés, para mirarte, besarte, acariciarte, amarte y desear que este sueño no acabe jamás. 

Y ahora solo sé, que si vuelvo a abrir los ojos seguiré buscándote hasta que la oscuridad sea eterna y jamás nos tengamos que separar…
19:12 Lore Muriana Cuenca

Anoche tuve un sueño. Mis manos estaban entrelazadas con las tuyas mientras caminábamos con nuestros pies desnudos sobre la fría arena de la playa. Tu vestido blanco curvaba tu cuerpo al son de la brisa que la noche dejaba acariciando nuestros cuerpos. En tu rostro se reflejaba la felicidad mientras mis ojos se encontraban con los tuyos y mis labios esbozaban una sonrisa. No había palabras porque no eran necesarias. Nuestros corazones y el silencio podían decir muchas cosas más que pronunciando unas simples palabras que podrían ser capaces de perderse con el paso del tiempo. El sonido de las olas bailando su danza con la orilla llegó a mis oídos. Era magnífico escuchar esa clase de amor, un amor tan verdadero como el nuestro. 

A mi lado caminas cada noche, me sonríes, me besas, me amas.
Coges mi mano con fuerza mientras corres por la arena mojada enamorándose una y otra vez del agua del mar. Yo voy a tu lado, riendo y mirándote, enamorándome una vez más de cada sonrisa que me dedicas, de cada “te quiero” que me dices con la mirada. Y sueño, una vez más, por no perderte con el paso de los años. 

Cada noche deseo que vengas a mi lado para explorar esos lugares que siempre soñamos pisar. Seguimos sin decirnos nada y sigue siendo suficiente. Es suficiente con mirarte y acariciarte. Es suficiente con besarte y amarte. Siempre has sido lo que he soñado tener. Esos ojos y esa sonrisa que me acompañan noche tras noche, esa alma que escucha mi corazón cuando me siento perdido o simplemente no sé qué hacer. Sería capaz de entregarte todo al igual que tú me lo entregas a mí y juro que jamás dejaré escapar esa mano que ahora va de la mía en esta vida llena de soledad.
La brisa fresca de la mañana y de un nuevo amanecer me acompaña mientras mis pies caminan sobre la misma arena que tú y yo pisamos cuando la noche nos envuelve, cuando no hay más que oscuridad y el sonido de las olas.

¿Dónde estás? Porque no puedo verte, sólo puedo sentir una mano vacía, unos labios con la esencia de tus besos, un corazón que busca el tuyo con desesperación. Sé que estoy enamorado de ti, sé que eres mi vida y sin embargo, no sé dónde estás. No sé dónde encontrarte… Cada día recorro los mismos lugares en los que tú y yo hemos caminado junto al silencio de nuestras palabras, con la esperanza de ver tu rostro, de cruzarme con tu mirada una vez más y amarte como siempre quise hacerlo. 

Me pregunto si sólo será la noche la que nos acompañe para siempre, si serán mis sueños los que siempre me guíen de nuevo hasta ti, porque si es así sólo quiero fijar mi vista al horizonte y esperar a que el tiempo pase. Solo deseo cerrar mis ojos y que mis pasos me lleven de nuevo hasta el lugar donde tú estés, para mirarte, besarte, acariciarte, amarte y desear que este sueño no acabe jamás. 

Y ahora solo sé, que si vuelvo a abrir los ojos seguiré buscándote hasta que la oscuridad sea eterna y jamás nos tengamos que separar…

martes, 29 de julio de 2014


¡Hola a todos! ¿Cómo lleváis el verano? ¿Trabajando? ¿Ya de vacaciones? Hoy, y como 'Venganza entre palabras de amor' ya lleva tres semanas a la venta, quiero traer una publicación especial. Como dice el título... ellos ya forman parte de mi vida.

¿Por qué? Simplemente porque con ellos he iniciado este camino, que me llevará a muchos lugares, a derrotas y victorias, incluso alegrías y penas... pero ellos siempre serán los primeros. No se como explicar ese sentimiento que te recorre cuando sabes que alguien está leyendo algo que ha estado en tus manos durante tanto tiempo (porque no hay que olvidarse, los que auto publicamos sabemos que hay que escribir, corregir, corregir de nuevo y volver a corregir. Pulir la historia, y luego darle formato y elegir la portada... que eso también me llevó mucho tiempo)

Sólo se que tengo días buenos y malos. Días en los que pienso... ¿estaré haciéndolo bien? y otros en los que simplemente sé que este es mi sueño y que en los errores que pueda tener también estará la esencia de mi evolución. Todo vendrá como tenga que venir, pero jamás me rendiré porque nunca podemos rendirnos si queremos llegar a un objetivo por más que nos cueste, ¿no? Al menos es lo que yo he aprendido con el paso de los años... Pero el caso es que quiero ir al grano y no enrollarme (cosa que a veces es imposible) y mostraros, también contaros, quienes son estos personajes que formarán parte de mi vida para siempre... Os voy a dejar junto a sus fichas un pequeño extracto de su participación en la novela, así que para los que la habéis leído los recodaréis y los que no, espero que os guste :)


"Hacía tan solo un par de semanas que Seth había perdido al último miembro de su familia. Su tío abuelo Dylan, por parte de padre, había muerto de un terrible cáncer que le produjo una gran agonía durante años. Y a pesar de todo fue la última frase que le dedicó tumbado en su cama del hospital, la que se le quedó grabada en la mente.
«Nunca te olvides de quien eres, un Anderson»
Hasta al final había mantenido esa maldita frase que tanto odiaba. Ser un Anderson había significado que le señalaran con el dedo, que le juzgaran y creyeran que como sus antepasados antepondría siempre su estatus a las necesidades de los demás, para pisotearlos sin pensárselo dos veces.
Caminó al ascensor para ir al aparcamiento, mientras que volvió a desear haber nacido en otra familia. La carga de llevar ese apellido era mucho más grande de lo que la gente podía imaginar, incluso le habían dicho que se merecía haber crecido sólo. Acompañado únicamente de las riquezas que su familia había logrado a costa de todos los ciudadanos de la ciudad.  Lo único que podía hacer era acabar con la herencia de su apellido sin que nadie más sufriera la vergüenza que él había vivido durante tantos años. Tan solo tenía que limitarse a no tener hijos jamás.
Tampoco creía que fuera capaz de enamorar a alguien, así que aquello iba a resultar demasiado fácil..."


"«He esperado más de cincuenta años, aunque no haya sido consciente de ello, así que no me importará espera unos pocos días más para comenzar con mi venganza», pensó Kate.
—Claro, cuando usted esté libre señor Anderson —Kate sonrió después de responder —, no tengo prisa.
Aunque en realidad sí que la tenía.
—Está bien, entonces nos vemos en la misma cafetería en la que nos conocimos, a las seis y media de la tarde —Seth carraspeó —. Y por favor, llámame Seth.
—Gracias —respondió Kate antes de colgar el teléfono.
No podía describir la sensación que recorría todo su cuerpo después de colgar el teléfono. Se sentía bien, muy bien, pero por otra parte el terror de enfrentarse con alguien tan allegado a Ryan le producía nauseas. ¿Qué iba a decirle cuando le tuviera delante?
«Hola soy Kate y he venido del más allá para vengarme por lo que tu abuelo me hizo»
Se sentía demasiado cansada como para pensar en ello, es más, ni siquiera quería contar los días que faltaban para que los dos se reencontraran. Quería dormir, dormir mucho y no despertar jamás, la burla a la que estaba siendo sometida era demasiado grande como para poder soportarla. Pero no podía permitirse el derrumbarse, aunque lo cierto fuera que ya lo estaba.
Desde el momento en que le dijeron que solo podría salvarse enamorándose de Seth.
¿Cómo iba a lograr eso? Ya le odiaba, es más, deseaba matarle con sus propias manos. Y aunque fuera el único hombre que quedara en la faz de la tierra y fuera su única oportunidad de ser feliz, no le elegiría. Le gustaría ver a Daryon y a todos los que gobernaran aquellas “celestiales” tierras en la misma situación.
«Acabarían suicidándose todos, seguro», se animó..." 


"—Lo único que debes de saber, es que no estabas destinada a morir. Y yo, cometí el mayor error de mi vida…
El chico con esa dulce voz, volvió a hablar antes de dar un paso adelante. Sus alas blancas resplandecían de una forma impresionante. Kate se quedó impresionada, todo parecía un mal sueño del que nunca iba a despertar, pero sabía perfectamente que aquello era más real de lo que hubiera deseado. Aquel hombre, que respondía al nombre de Daryon, era alto y musculoso. Sus impresionantes ojos azules destacaban gracias al color oscuro de su cabello. Iba ataviado tan sólo con unos pantalones de color blanco, y poseía una exquisitez que sin duda podría atraer a muchas personas.
Pero la curiosidad iba más allá de eso. ¿Qué era lo que estaba haciendo allí? Y sobre todo, ¿qué era eso de que no estaba destinada a morir?
—Mi error fue dejarte entrar en la fiesta de compromiso de Ryan. Deberías de haber vuelto a tu casa y simplemente dejar que el tiempo pasara, hasta que por fin te olvidaras de él.
—¿Tu eres…? —el recuerdo era muy vago. Pero logró visualizar el momento en que un chico, muy parecido a él, le interrumpió el paso antes de entrar a la mansión.
El resto, había desaparecido. Pero en su mente, seguía existiendo aquella conversación con Ryan… y su maldito final. Cerró los puños sin creerse que su destino no fuera el de morir a manos de ese cabrón. Y si en realidad era así, el sufrimiento para ella hubiera sido el mismo durante muchos años. ¿Acaso hubiera sido fácil olvidar al amor de tu vida?
Desde luego que no, pero allí estaba, ante la presencia de un hombre con alas blancas. Unas alas que perdían poco a poco su volumen, a cada paso que Daryon daba dejaba un reguero de plumas a su espalda. Kate observó que nada más tocar aquel gélido suelo, estas se volvían de un color terriblemente oscuro antes de  desaparecer sin más.
Para su propio temor, pudo percibir el pánico en aquellos ojos azules.
Se armó de valor para acercarse a él y hacerle la pregunta que tanto estaba rondando por su mente. Aunque la respuesta no le gustara.
—Entonces, si no estaba destinada a morir. ¿Qué pasara conmigo ahora? —vio como Daryon se acercó a ella lentamente.
—Te daremos una nueva oportunidad..."


"Kevin observó cómo su amigo se alejaba con las manos metidas en los bolsillos. Le entristecía verle así de perdido, de derrotado, pero a decir verdad él no hubiera logrado ser tan fuerte como Seth si hubiera tenido que vivir la misma situación.
La pobreza de su familia le hizo ver la realidad de la vida, pero lo cierto era que a pesar de todo, él sí que había tenido una familia en la que respaldarse. Su mejor amigo siempre había estado solo, hasta el momento en que se conocieron en su primer día de universidad.
«¿Tú también me llamarás niñato por ser quién soy?», recordó que le preguntó cuándo se sentó a su lado.
«No, que tu familia haya logrado sus riquezas a causa de la pobreza de los demás, no significa que tú seas así, ¿verdad?»
Desde ese mismo instante, ambos se hicieron amigos inseparables. Kevin descubrió la belleza que albergaba el corazón de Seth, tanto era así que incluso la familia de Kevin lo tomo como si fuera de su propia familia, sin juzgarle en ningún momento.
Era lo mejor que a Seth le había pasado en la vida..."


"—¡Seth! —la mujer se acercó a él después de dejar los cuchillos y le dio un abrazo realmente cálido.
Amanda medía apenas un metro sesenta y cinco, no llegaba a los hombros de Seth. Estaba embarazada casi de siete meses, algo que le daba una belleza indescriptible añadida a su cabello de tono rubio como el oro y unos ojos azules más que perfectos. Aunque para Kevin la verdadera belleza de su mujer era su fino rostro con esa mandíbula algo marcada.
—Oye, que no llevas una década sin verme —Seth protestó.
—¿No puedo recibir a un amigo de forma cariñosa? —Amanda puso los brazos en jarras y le miró con los ojos entrecerrados —. Seth Anderson, no me provoques.
—Está bien —este levantó sus brazos a modo de rendición —, no lo haré, a cambio te ayudaré con eso. Ya sabes que aquí es el único lugar en el que de verdad me gusta cocinar. No entiendo porque en casa soy un completo desastre.
—Permíteme que te diga, y no te enfades, que eso es porque no tienes a nadie con quien compartir tu cocina. Prefieres hacer algo sencillo, que no te lleve mucha dedicación y por la que nadie te vaya a dar opinión. En serio querido —Amanda se acercó a Seth y puso sus manos sobre los brazos de este —, tienes que buscarte a alguien que te dé lo que mereces.
—Amanda… por favor. Ya sabes que tengo una vida demasiado complicada como para tener una relación con alguien.
—¿Complicada? —su amiga comenzó de nuevo a cortar la verdura mientras continuaba hablando —. No es eso lo que te asusta, te asusta que alguien entre tanto en tu corazón como para descubrir que hay dentro de este. Yo sé lo que hay en ti, como te sientes, como te tomas cada una de tus obligaciones o quehaceres —Amanda se giró para mirarle a los ojos —, no puedes obligarte a estar solo porque hayas tenido una mierda de vida. Sé que siempre has estado a solas, pero es hora de que dejes que alguien entre en tu corazón.
—¿Para qué? ¿Para qué me abandone como han hecho todos los que creía que estaban a mi lado? No quiero, gracias.
Seth metió sus manos en los bolsillos, sabía muy bien de lo que estaba hablando. Había estado la mayoría de su vida solo y ya bastante derrotado tenía su corazón como para permitirse que alguien lo terminara por destrozar.
—No puedes ser así para siempre —volvió a decir Amanda.
—Pues lo seré, me conformo con tener unos amigos como vosotros. Seré el padrino de vuestro hijo, ¿qué más puedo pedir? —el periodista le sonrió, con esa sonrisa tan dulce que no dejaba lugar a la discusión.
—Seth… —susurró esta en voz baja..."


"Maggie admitió ante Kate que jamás se enamoraría de nuevo, una promesa que se realizó el día que tuvo que ir al ayuntamiento para cancelar su boda.
Pero también le aseguro que tarde o temprano volvería a caer en esas mágicas y desgarradoras garras llamadas amor. Seguro que el destino tenía alguna sorpresa preparada para ambas, puesto que nadie se escapaba a los designios de este, y la voluntad de una mujer entristecida y desesperada no ayudaba en absoluto.
—Tú y yo deberíamos irnos a tomar algo para maldecir a los hombres o algo por el estilo —Kate rio ante el comentario de la mujer, realmente le hacía falta algo así —, ¿estas disponible el sábado?
Le hubiera dicho que sí, es más hubiera deseado mucho más irse de paseo o de compras con su nueva conocida, antes que tener que enfrentarse de nuevo a Seth. Pero lo cierto era que no podía escapar de su destino, no cuando al fin y al cabo tenía menos de tres meses para cumplir con lo que se había prometido.
—No puedo, he quedado con alguien ese día. Y aunque créeme que no me apetece —reiteró acentuando cada una de las palabras —, es importante.
—Cuando se trata de hombres, siempre es importante —añadió Maggie —, así que no te odiare, ni me convertiré en tu peor enemiga por haber rechazado salir conmigo de copas.
—Ahora sí que pareces un novio celoso, y eso que nos acabamos de conocer —era la primera vez que Kate bromeaba de esa forma. Y esa sensación de pequeña recuperación, de volver a ser una persona normal, le gustó —. En realidad se trata de un tema personal, me veo con un periodista de investigación. Él está ayudándome a encontrar a alguien y necesita que le aclare unas cuantas cosas.
«¿Y por qué no conocer mejor a Seth de paso?», era demasiado interesante como para rechazarlo ¿verdad?..."

'Venganza entre palabras de amor' por Loren Mills
Ya a la venta:

21:17 Lore Muriana Cuenca

¡Hola a todos! ¿Cómo lleváis el verano? ¿Trabajando? ¿Ya de vacaciones? Hoy, y como 'Venganza entre palabras de amor' ya lleva tres semanas a la venta, quiero traer una publicación especial. Como dice el título... ellos ya forman parte de mi vida.

¿Por qué? Simplemente porque con ellos he iniciado este camino, que me llevará a muchos lugares, a derrotas y victorias, incluso alegrías y penas... pero ellos siempre serán los primeros. No se como explicar ese sentimiento que te recorre cuando sabes que alguien está leyendo algo que ha estado en tus manos durante tanto tiempo (porque no hay que olvidarse, los que auto publicamos sabemos que hay que escribir, corregir, corregir de nuevo y volver a corregir. Pulir la historia, y luego darle formato y elegir la portada... que eso también me llevó mucho tiempo)

Sólo se que tengo días buenos y malos. Días en los que pienso... ¿estaré haciéndolo bien? y otros en los que simplemente sé que este es mi sueño y que en los errores que pueda tener también estará la esencia de mi evolución. Todo vendrá como tenga que venir, pero jamás me rendiré porque nunca podemos rendirnos si queremos llegar a un objetivo por más que nos cueste, ¿no? Al menos es lo que yo he aprendido con el paso de los años... Pero el caso es que quiero ir al grano y no enrollarme (cosa que a veces es imposible) y mostraros, también contaros, quienes son estos personajes que formarán parte de mi vida para siempre... Os voy a dejar junto a sus fichas un pequeño extracto de su participación en la novela, así que para los que la habéis leído los recodaréis y los que no, espero que os guste :)


"Hacía tan solo un par de semanas que Seth había perdido al último miembro de su familia. Su tío abuelo Dylan, por parte de padre, había muerto de un terrible cáncer que le produjo una gran agonía durante años. Y a pesar de todo fue la última frase que le dedicó tumbado en su cama del hospital, la que se le quedó grabada en la mente.
«Nunca te olvides de quien eres, un Anderson»
Hasta al final había mantenido esa maldita frase que tanto odiaba. Ser un Anderson había significado que le señalaran con el dedo, que le juzgaran y creyeran que como sus antepasados antepondría siempre su estatus a las necesidades de los demás, para pisotearlos sin pensárselo dos veces.
Caminó al ascensor para ir al aparcamiento, mientras que volvió a desear haber nacido en otra familia. La carga de llevar ese apellido era mucho más grande de lo que la gente podía imaginar, incluso le habían dicho que se merecía haber crecido sólo. Acompañado únicamente de las riquezas que su familia había logrado a costa de todos los ciudadanos de la ciudad.  Lo único que podía hacer era acabar con la herencia de su apellido sin que nadie más sufriera la vergüenza que él había vivido durante tantos años. Tan solo tenía que limitarse a no tener hijos jamás.
Tampoco creía que fuera capaz de enamorar a alguien, así que aquello iba a resultar demasiado fácil..."


"«He esperado más de cincuenta años, aunque no haya sido consciente de ello, así que no me importará espera unos pocos días más para comenzar con mi venganza», pensó Kate.
—Claro, cuando usted esté libre señor Anderson —Kate sonrió después de responder —, no tengo prisa.
Aunque en realidad sí que la tenía.
—Está bien, entonces nos vemos en la misma cafetería en la que nos conocimos, a las seis y media de la tarde —Seth carraspeó —. Y por favor, llámame Seth.
—Gracias —respondió Kate antes de colgar el teléfono.
No podía describir la sensación que recorría todo su cuerpo después de colgar el teléfono. Se sentía bien, muy bien, pero por otra parte el terror de enfrentarse con alguien tan allegado a Ryan le producía nauseas. ¿Qué iba a decirle cuando le tuviera delante?
«Hola soy Kate y he venido del más allá para vengarme por lo que tu abuelo me hizo»
Se sentía demasiado cansada como para pensar en ello, es más, ni siquiera quería contar los días que faltaban para que los dos se reencontraran. Quería dormir, dormir mucho y no despertar jamás, la burla a la que estaba siendo sometida era demasiado grande como para poder soportarla. Pero no podía permitirse el derrumbarse, aunque lo cierto fuera que ya lo estaba.
Desde el momento en que le dijeron que solo podría salvarse enamorándose de Seth.
¿Cómo iba a lograr eso? Ya le odiaba, es más, deseaba matarle con sus propias manos. Y aunque fuera el único hombre que quedara en la faz de la tierra y fuera su única oportunidad de ser feliz, no le elegiría. Le gustaría ver a Daryon y a todos los que gobernaran aquellas “celestiales” tierras en la misma situación.
«Acabarían suicidándose todos, seguro», se animó..." 


"—Lo único que debes de saber, es que no estabas destinada a morir. Y yo, cometí el mayor error de mi vida…
El chico con esa dulce voz, volvió a hablar antes de dar un paso adelante. Sus alas blancas resplandecían de una forma impresionante. Kate se quedó impresionada, todo parecía un mal sueño del que nunca iba a despertar, pero sabía perfectamente que aquello era más real de lo que hubiera deseado. Aquel hombre, que respondía al nombre de Daryon, era alto y musculoso. Sus impresionantes ojos azules destacaban gracias al color oscuro de su cabello. Iba ataviado tan sólo con unos pantalones de color blanco, y poseía una exquisitez que sin duda podría atraer a muchas personas.
Pero la curiosidad iba más allá de eso. ¿Qué era lo que estaba haciendo allí? Y sobre todo, ¿qué era eso de que no estaba destinada a morir?
—Mi error fue dejarte entrar en la fiesta de compromiso de Ryan. Deberías de haber vuelto a tu casa y simplemente dejar que el tiempo pasara, hasta que por fin te olvidaras de él.
—¿Tu eres…? —el recuerdo era muy vago. Pero logró visualizar el momento en que un chico, muy parecido a él, le interrumpió el paso antes de entrar a la mansión.
El resto, había desaparecido. Pero en su mente, seguía existiendo aquella conversación con Ryan… y su maldito final. Cerró los puños sin creerse que su destino no fuera el de morir a manos de ese cabrón. Y si en realidad era así, el sufrimiento para ella hubiera sido el mismo durante muchos años. ¿Acaso hubiera sido fácil olvidar al amor de tu vida?
Desde luego que no, pero allí estaba, ante la presencia de un hombre con alas blancas. Unas alas que perdían poco a poco su volumen, a cada paso que Daryon daba dejaba un reguero de plumas a su espalda. Kate observó que nada más tocar aquel gélido suelo, estas se volvían de un color terriblemente oscuro antes de  desaparecer sin más.
Para su propio temor, pudo percibir el pánico en aquellos ojos azules.
Se armó de valor para acercarse a él y hacerle la pregunta que tanto estaba rondando por su mente. Aunque la respuesta no le gustara.
—Entonces, si no estaba destinada a morir. ¿Qué pasara conmigo ahora? —vio como Daryon se acercó a ella lentamente.
—Te daremos una nueva oportunidad..."


"Kevin observó cómo su amigo se alejaba con las manos metidas en los bolsillos. Le entristecía verle así de perdido, de derrotado, pero a decir verdad él no hubiera logrado ser tan fuerte como Seth si hubiera tenido que vivir la misma situación.
La pobreza de su familia le hizo ver la realidad de la vida, pero lo cierto era que a pesar de todo, él sí que había tenido una familia en la que respaldarse. Su mejor amigo siempre había estado solo, hasta el momento en que se conocieron en su primer día de universidad.
«¿Tú también me llamarás niñato por ser quién soy?», recordó que le preguntó cuándo se sentó a su lado.
«No, que tu familia haya logrado sus riquezas a causa de la pobreza de los demás, no significa que tú seas así, ¿verdad?»
Desde ese mismo instante, ambos se hicieron amigos inseparables. Kevin descubrió la belleza que albergaba el corazón de Seth, tanto era así que incluso la familia de Kevin lo tomo como si fuera de su propia familia, sin juzgarle en ningún momento.
Era lo mejor que a Seth le había pasado en la vida..."


"—¡Seth! —la mujer se acercó a él después de dejar los cuchillos y le dio un abrazo realmente cálido.
Amanda medía apenas un metro sesenta y cinco, no llegaba a los hombros de Seth. Estaba embarazada casi de siete meses, algo que le daba una belleza indescriptible añadida a su cabello de tono rubio como el oro y unos ojos azules más que perfectos. Aunque para Kevin la verdadera belleza de su mujer era su fino rostro con esa mandíbula algo marcada.
—Oye, que no llevas una década sin verme —Seth protestó.
—¿No puedo recibir a un amigo de forma cariñosa? —Amanda puso los brazos en jarras y le miró con los ojos entrecerrados —. Seth Anderson, no me provoques.
—Está bien —este levantó sus brazos a modo de rendición —, no lo haré, a cambio te ayudaré con eso. Ya sabes que aquí es el único lugar en el que de verdad me gusta cocinar. No entiendo porque en casa soy un completo desastre.
—Permíteme que te diga, y no te enfades, que eso es porque no tienes a nadie con quien compartir tu cocina. Prefieres hacer algo sencillo, que no te lleve mucha dedicación y por la que nadie te vaya a dar opinión. En serio querido —Amanda se acercó a Seth y puso sus manos sobre los brazos de este —, tienes que buscarte a alguien que te dé lo que mereces.
—Amanda… por favor. Ya sabes que tengo una vida demasiado complicada como para tener una relación con alguien.
—¿Complicada? —su amiga comenzó de nuevo a cortar la verdura mientras continuaba hablando —. No es eso lo que te asusta, te asusta que alguien entre tanto en tu corazón como para descubrir que hay dentro de este. Yo sé lo que hay en ti, como te sientes, como te tomas cada una de tus obligaciones o quehaceres —Amanda se giró para mirarle a los ojos —, no puedes obligarte a estar solo porque hayas tenido una mierda de vida. Sé que siempre has estado a solas, pero es hora de que dejes que alguien entre en tu corazón.
—¿Para qué? ¿Para qué me abandone como han hecho todos los que creía que estaban a mi lado? No quiero, gracias.
Seth metió sus manos en los bolsillos, sabía muy bien de lo que estaba hablando. Había estado la mayoría de su vida solo y ya bastante derrotado tenía su corazón como para permitirse que alguien lo terminara por destrozar.
—No puedes ser así para siempre —volvió a decir Amanda.
—Pues lo seré, me conformo con tener unos amigos como vosotros. Seré el padrino de vuestro hijo, ¿qué más puedo pedir? —el periodista le sonrió, con esa sonrisa tan dulce que no dejaba lugar a la discusión.
—Seth… —susurró esta en voz baja..."


"Maggie admitió ante Kate que jamás se enamoraría de nuevo, una promesa que se realizó el día que tuvo que ir al ayuntamiento para cancelar su boda.
Pero también le aseguro que tarde o temprano volvería a caer en esas mágicas y desgarradoras garras llamadas amor. Seguro que el destino tenía alguna sorpresa preparada para ambas, puesto que nadie se escapaba a los designios de este, y la voluntad de una mujer entristecida y desesperada no ayudaba en absoluto.
—Tú y yo deberíamos irnos a tomar algo para maldecir a los hombres o algo por el estilo —Kate rio ante el comentario de la mujer, realmente le hacía falta algo así —, ¿estas disponible el sábado?
Le hubiera dicho que sí, es más hubiera deseado mucho más irse de paseo o de compras con su nueva conocida, antes que tener que enfrentarse de nuevo a Seth. Pero lo cierto era que no podía escapar de su destino, no cuando al fin y al cabo tenía menos de tres meses para cumplir con lo que se había prometido.
—No puedo, he quedado con alguien ese día. Y aunque créeme que no me apetece —reiteró acentuando cada una de las palabras —, es importante.
—Cuando se trata de hombres, siempre es importante —añadió Maggie —, así que no te odiare, ni me convertiré en tu peor enemiga por haber rechazado salir conmigo de copas.
—Ahora sí que pareces un novio celoso, y eso que nos acabamos de conocer —era la primera vez que Kate bromeaba de esa forma. Y esa sensación de pequeña recuperación, de volver a ser una persona normal, le gustó —. En realidad se trata de un tema personal, me veo con un periodista de investigación. Él está ayudándome a encontrar a alguien y necesita que le aclare unas cuantas cosas.
«¿Y por qué no conocer mejor a Seth de paso?», era demasiado interesante como para rechazarlo ¿verdad?..."

'Venganza entre palabras de amor' por Loren Mills
Ya a la venta:

lunes, 21 de julio de 2014


¡Buen día y feliz Lunes!

Hoy paso a dejar un post rápido. No tenía pensado hacerlo pero al final me decidí hacer un booktrailer para 'Venganza entre palabras de amor' Así que, os lo dejo a continuación y espero que lo disfrutéis. Tenéis la libertad de compartirlo y comentar (¡todo lo que queráis!) Saludos.


13:11 Lore Muriana Cuenca

¡Buen día y feliz Lunes!

Hoy paso a dejar un post rápido. No tenía pensado hacerlo pero al final me decidí hacer un booktrailer para 'Venganza entre palabras de amor' Así que, os lo dejo a continuación y espero que lo disfrutéis. Tenéis la libertad de compartirlo y comentar (¡todo lo que queráis!) Saludos.


jueves, 17 de julio de 2014

Pérdida, ese sentimiento que nos hunde en cuestión de segundos. Sin compasión, sin preguntar cuanto dolor nos causa…

Pero, ¿acaso somos conscientes de cuanto nos ha importado lo que ya hemos perdido?
Me planteé esa misma pregunta en el momento en que me comunicaron aquella fatal noticia. “Tus padres han muerto”. Paralizado, por unos minutos, y después… lágrimas… una tras otra, quemando cada poro de mi piel a su paso, borrando la sonrisa que había dedicado a mis padres hacía tan sólo unas horas.

Perdí mi mundo, mi casa, mi protección. Perdí esos brazos que me abrazaban cada mañana antes de salir, ese delicado saludo acompañado de una sonrisa cada vez que abría la puerta de nuestro hogar. También perdí el gesto de aprobación, la mirada de admiración, las palabras de orgullo y las que ahora más añoro escuchar… un “Te quiero”.

Joven y tonto, ahora solitario, siempre he creído que tenía muchos años para disfrutar de todas esas cosas. ¿Cómo explicar lo que siento? ¿Cómo decirme a mí mismo que tal vez nunca di lo suficiente? Porque ahora sé que no lo hice, lo sé porque por mi mente pasan muchos momentos en los que pude decir un “gracias” o un “te quiero” y no lo hice… no lo hice porque creía que iba a tener tiempo. Ahora no lo tengo.

Puedo mirar fotografías, hablaros e incluso daros las buenas noches. Me miráis, me sonreís pero en el fondo sé que jamás vais a responder, una fotografía nunca lo hace. Simplemente es una imagen enmarcada en un recuerdo concreto, en un momento de nuestra vida en el que decidimos guardar un algo para siempre a través de una fotografía.

Pero no contesta.

No da el calor de una sonrisa, las palabras de afecto o el consuelo en los días en que lo necesitas. Esos días en los que llegas derrotado a casa y buscas a esa persona que siempre te ha dado tu apoyo, con la que has crecido… con la que has aprendido. Ya no recibes las buenas noches, los buenos días, ya no ríes ni lloras sobre un hombro que a pesar de todo… aunque te equivoques… siempre te comprenderá. Siempre te apoyará.

Esa es la clase de perdida que se queda clavada en el corazón, la que siempre pensaste que iba a tardar en llegar y sin embargo, en un segundo… cuando tus ojos miran al sol y deseas tener el mejor de los días… llega de repente. Quedándose ahí, para siempre, sin pedir permiso, sin querer salir.

Y lo único que te queda, es el recuerdo de esos días en los que pensabas cuanto tiempo te quedaba para decir esas palabras que jamás dirás...
21:24 Lore Muriana Cuenca
Pérdida, ese sentimiento que nos hunde en cuestión de segundos. Sin compasión, sin preguntar cuanto dolor nos causa…

Pero, ¿acaso somos conscientes de cuanto nos ha importado lo que ya hemos perdido?
Me planteé esa misma pregunta en el momento en que me comunicaron aquella fatal noticia. “Tus padres han muerto”. Paralizado, por unos minutos, y después… lágrimas… una tras otra, quemando cada poro de mi piel a su paso, borrando la sonrisa que había dedicado a mis padres hacía tan sólo unas horas.

Perdí mi mundo, mi casa, mi protección. Perdí esos brazos que me abrazaban cada mañana antes de salir, ese delicado saludo acompañado de una sonrisa cada vez que abría la puerta de nuestro hogar. También perdí el gesto de aprobación, la mirada de admiración, las palabras de orgullo y las que ahora más añoro escuchar… un “Te quiero”.

Joven y tonto, ahora solitario, siempre he creído que tenía muchos años para disfrutar de todas esas cosas. ¿Cómo explicar lo que siento? ¿Cómo decirme a mí mismo que tal vez nunca di lo suficiente? Porque ahora sé que no lo hice, lo sé porque por mi mente pasan muchos momentos en los que pude decir un “gracias” o un “te quiero” y no lo hice… no lo hice porque creía que iba a tener tiempo. Ahora no lo tengo.

Puedo mirar fotografías, hablaros e incluso daros las buenas noches. Me miráis, me sonreís pero en el fondo sé que jamás vais a responder, una fotografía nunca lo hace. Simplemente es una imagen enmarcada en un recuerdo concreto, en un momento de nuestra vida en el que decidimos guardar un algo para siempre a través de una fotografía.

Pero no contesta.

No da el calor de una sonrisa, las palabras de afecto o el consuelo en los días en que lo necesitas. Esos días en los que llegas derrotado a casa y buscas a esa persona que siempre te ha dado tu apoyo, con la que has crecido… con la que has aprendido. Ya no recibes las buenas noches, los buenos días, ya no ríes ni lloras sobre un hombro que a pesar de todo… aunque te equivoques… siempre te comprenderá. Siempre te apoyará.

Esa es la clase de perdida que se queda clavada en el corazón, la que siempre pensaste que iba a tardar en llegar y sin embargo, en un segundo… cuando tus ojos miran al sol y deseas tener el mejor de los días… llega de repente. Quedándose ahí, para siempre, sin pedir permiso, sin querer salir.

Y lo único que te queda, es el recuerdo de esos días en los que pensabas cuanto tiempo te quedaba para decir esas palabras que jamás dirás...

martes, 8 de julio de 2014



—Oye, que no llevas una década sin verme —Seth protestó.
—¿No puedo recibir a un amigo de forma cariñosa? —Amanda puso los brazos en jarras y le miró con los ojos entrecerrados —. Seth Anderson, no me provoques.
—Está bien —este levantó sus brazos a modo de rendición —, no lo haré, a cambio te ayudaré con eso. Ya sabes que aquí es el único lugar en el que de verdad me gusta cocinar. No entiendo porque en casa soy un completo desastre.
—Permíteme que te diga, y no te enfades, que eso es porque no tienes a nadie con quien compartir tu cocina. Prefieres hacer algo sencillo, que no te lleve mucha dedicación y por la que nadie te vaya a dar opinión. En serio querido —Amanda se acercó a Seth y puso sus manos sobre los brazos de este —, tienes que buscarte a alguien que te dé lo que mereces.
—Amanda… por favor. Ya sabes que tengo una vida demasiado complicada como para tener una relación con alguien.
—¿Complicada? —su amiga comenzó de nuevo a cortar la verdura mientras continuaba hablando —. No es eso lo que te asusta, te asusta que alguien entre tanto en tu corazón como para descubrir que hay dentro de este. Yo sé lo que hay en ti, como te sientes, como te tomas cada una de tus obligaciones o quehaceres —Amanda se giró para mirarle a los ojos —, no puedes obligarte a estar solo porque hayas tenido una mierda de vida. Sé que siempre has estado a solas, pero es hora de que dejes que alguien entre en tu corazón.
—¿Para qué? ¿Para qué me abandone como han hecho todos los que creía que estaban a mi lado? No quiero, gracias.
Seth metió sus manos en los bolsillos, sabía muy bien de lo que estaba hablando. Había estado la mayoría de su vida solo y ya bastante derrotado tenía su corazón como para permitirse que alguien lo terminara por destrozar.
—No puedes ser así para siempre —volvió a decir Amanda.
—Pues lo seré, me conformo con tener unos amigos como vosotros. Seré el padrino de vuestro hijo, ¿qué más puedo pedir? —el periodista le sonrió, con esa sonrisa tan dulce que no dejaba lugar a la discusión.

A la venta en:
17:34 Lore Muriana Cuenca


—Oye, que no llevas una década sin verme —Seth protestó.
—¿No puedo recibir a un amigo de forma cariñosa? —Amanda puso los brazos en jarras y le miró con los ojos entrecerrados —. Seth Anderson, no me provoques.
—Está bien —este levantó sus brazos a modo de rendición —, no lo haré, a cambio te ayudaré con eso. Ya sabes que aquí es el único lugar en el que de verdad me gusta cocinar. No entiendo porque en casa soy un completo desastre.
—Permíteme que te diga, y no te enfades, que eso es porque no tienes a nadie con quien compartir tu cocina. Prefieres hacer algo sencillo, que no te lleve mucha dedicación y por la que nadie te vaya a dar opinión. En serio querido —Amanda se acercó a Seth y puso sus manos sobre los brazos de este —, tienes que buscarte a alguien que te dé lo que mereces.
—Amanda… por favor. Ya sabes que tengo una vida demasiado complicada como para tener una relación con alguien.
—¿Complicada? —su amiga comenzó de nuevo a cortar la verdura mientras continuaba hablando —. No es eso lo que te asusta, te asusta que alguien entre tanto en tu corazón como para descubrir que hay dentro de este. Yo sé lo que hay en ti, como te sientes, como te tomas cada una de tus obligaciones o quehaceres —Amanda se giró para mirarle a los ojos —, no puedes obligarte a estar solo porque hayas tenido una mierda de vida. Sé que siempre has estado a solas, pero es hora de que dejes que alguien entre en tu corazón.
—¿Para qué? ¿Para qué me abandone como han hecho todos los que creía que estaban a mi lado? No quiero, gracias.
Seth metió sus manos en los bolsillos, sabía muy bien de lo que estaba hablando. Había estado la mayoría de su vida solo y ya bastante derrotado tenía su corazón como para permitirse que alguien lo terminara por destrozar.
—No puedes ser así para siempre —volvió a decir Amanda.
—Pues lo seré, me conformo con tener unos amigos como vosotros. Seré el padrino de vuestro hijo, ¿qué más puedo pedir? —el periodista le sonrió, con esa sonrisa tan dulce que no dejaba lugar a la discusión.

A la venta en:

sábado, 5 de julio de 2014


Todo aquel que comparte conmigo el maravilloso sueño de la escritura, sabrá y conocerá cada uno de los sentimientos que hoy comparto con todos vosotros. Cuando llevas tantos años escribiendo, aunque sea de una forma más cerrada, uno siempre llega a preguntarse "¿cómo sería todo si me animo a hacer esto?". Mi aventura comenzó el pasado mes de septiembre de 2013 cuando dos personajes se metieron en mi cabeza y jugaron entre ellos para hacerme sentir algo distinto, y volverme un poco loca también...

Seth y Kate reflejan mucho más que dos personalidades que luchan por conseguir lo que quieren. Reflejan en cada palabra el sentimiento y lo que yo quiero transmitir cuando hago algo tan bonito como esto, cuando junto unas cuantas palabras para formar una frase y que estas frases formen párrafos y a la vez se consigan unos cuantos capítulos. Así nació 'Venganza entre palabras de amor', siendo de un género que quizás está muy visto pero en el que también se puede investigar y hacer muchas cosas nuevas... Y ahora es cuando me pongo sentimental, claro... Tal vez no sea la mejor novela que haya escrito, porque seguro que cuando pasen unos años y eche la vista atrás veré que he cambiado en mi forma de escribir y de describir las situaciones y vivencias de cada uno de los personajes. 

Pero también hay algo muy importante en todo esto, y es que cuando eche una mirada a mi pasado me diré a mí misma "con esta novela empecé y empezó mi sueño", y creedme, no hay orgullo más grande que sentir que has cumplido algo que siempre ha estado dentro de tu ser. Ayer mismo, salió a la venta en Amazon esta, mi primera y querida novela. El por qué decidí auto-publicarla sería ocupar otra entrada que ahora mismo no voy a proponer. Pero para ser justos, diría que mi deseo era dar a conocer de una forma u otra estos sentimientos y todo lo que he invertido en contar la historia de Seth y Kate... así como otros personajes importantes que aparecen en esta historia que abre una saga de cuatro volúmenes que ya me está haciendo brillar, soñar y sobre todo, comprender que es a esto a lo que me quiero dedicar...

Muchas gracias a todos, por leer, y compartir esto conmigo... Ahora os dejo el link de la novela por si os da curiosidad leerla, os animo a ello y también a que me entreguéis vuestra opinión, porque así... conseguiré seguir evolucionando y creciendo. Seguro!

19:31 Lore Muriana Cuenca

Todo aquel que comparte conmigo el maravilloso sueño de la escritura, sabrá y conocerá cada uno de los sentimientos que hoy comparto con todos vosotros. Cuando llevas tantos años escribiendo, aunque sea de una forma más cerrada, uno siempre llega a preguntarse "¿cómo sería todo si me animo a hacer esto?". Mi aventura comenzó el pasado mes de septiembre de 2013 cuando dos personajes se metieron en mi cabeza y jugaron entre ellos para hacerme sentir algo distinto, y volverme un poco loca también...

Seth y Kate reflejan mucho más que dos personalidades que luchan por conseguir lo que quieren. Reflejan en cada palabra el sentimiento y lo que yo quiero transmitir cuando hago algo tan bonito como esto, cuando junto unas cuantas palabras para formar una frase y que estas frases formen párrafos y a la vez se consigan unos cuantos capítulos. Así nació 'Venganza entre palabras de amor', siendo de un género que quizás está muy visto pero en el que también se puede investigar y hacer muchas cosas nuevas... Y ahora es cuando me pongo sentimental, claro... Tal vez no sea la mejor novela que haya escrito, porque seguro que cuando pasen unos años y eche la vista atrás veré que he cambiado en mi forma de escribir y de describir las situaciones y vivencias de cada uno de los personajes. 

Pero también hay algo muy importante en todo esto, y es que cuando eche una mirada a mi pasado me diré a mí misma "con esta novela empecé y empezó mi sueño", y creedme, no hay orgullo más grande que sentir que has cumplido algo que siempre ha estado dentro de tu ser. Ayer mismo, salió a la venta en Amazon esta, mi primera y querida novela. El por qué decidí auto-publicarla sería ocupar otra entrada que ahora mismo no voy a proponer. Pero para ser justos, diría que mi deseo era dar a conocer de una forma u otra estos sentimientos y todo lo que he invertido en contar la historia de Seth y Kate... así como otros personajes importantes que aparecen en esta historia que abre una saga de cuatro volúmenes que ya me está haciendo brillar, soñar y sobre todo, comprender que es a esto a lo que me quiero dedicar...

Muchas gracias a todos, por leer, y compartir esto conmigo... Ahora os dejo el link de la novela por si os da curiosidad leerla, os animo a ello y también a que me entreguéis vuestra opinión, porque así... conseguiré seguir evolucionando y creciendo. Seguro!

jueves, 26 de junio de 2014


Capítulo 4:

"Kate tardó unos minutos más en poder calmarse, en prepararse para lo que estaba a punto de afrontar.

«Mi venganza», la frase que no dejaba de repetirse en su cabeza. Esperó desesperadamente a que la tarde llegara lo más pronto posible mientras veía la televisión o simplemente… seguía sin hacer nada.
Cuando por fin llegó la hora se arregló de la manera más sencilla que conocía. Si tenía que darle un punto de favor a aquella época, era que la ropa le encantaba, jamás llegó a imaginar que las chicas podrían vestir  pantalones incluso mejor que los chicos. Eligió una camiseta color beige y una camisa a cuadros azules y blancos para llevarla desabrochada junto a unos pantalones vaqueros oscuros. Además de eso dejó su cabello suelto haciendo que sus mechones ondulados cayeran sobre sus hombros.

Ese tono cobrizo le daba a su rostro una belleza inimaginable. Ya lista se puso las gafas de sol y salió de su apartamento para dirigirse a West Cornwall Pasty, ese lugar que ya sentía como el más mágico de todos.

Aunque sabía que formaba parte de la rutina de su nueva vida, ser consciente de cómo había cambiado todo aun le costaba lo suficiente como para tener que pararse a pensar por unos segundos. Incluso había llegado a pensar que durante aquellos años en los que había estado “desaparecida” habían transformado su memoria completamente. Y no pensaba que estuviera loca, porque desde luego era muy consciente del por qué se encontraba de nuevo en Londres.

Termino de coger las cosas necesarias para el encuentro con Seth y aunque sintió un terrible miedo en su interior, por fin fue capaz de coger el autobús que le llevaría a Chelsea."

Lee los primeros capítulos aquí.
18:46 Lore Muriana Cuenca

Capítulo 4:

"Kate tardó unos minutos más en poder calmarse, en prepararse para lo que estaba a punto de afrontar.

«Mi venganza», la frase que no dejaba de repetirse en su cabeza. Esperó desesperadamente a que la tarde llegara lo más pronto posible mientras veía la televisión o simplemente… seguía sin hacer nada.
Cuando por fin llegó la hora se arregló de la manera más sencilla que conocía. Si tenía que darle un punto de favor a aquella época, era que la ropa le encantaba, jamás llegó a imaginar que las chicas podrían vestir  pantalones incluso mejor que los chicos. Eligió una camiseta color beige y una camisa a cuadros azules y blancos para llevarla desabrochada junto a unos pantalones vaqueros oscuros. Además de eso dejó su cabello suelto haciendo que sus mechones ondulados cayeran sobre sus hombros.

Ese tono cobrizo le daba a su rostro una belleza inimaginable. Ya lista se puso las gafas de sol y salió de su apartamento para dirigirse a West Cornwall Pasty, ese lugar que ya sentía como el más mágico de todos.

Aunque sabía que formaba parte de la rutina de su nueva vida, ser consciente de cómo había cambiado todo aun le costaba lo suficiente como para tener que pararse a pensar por unos segundos. Incluso había llegado a pensar que durante aquellos años en los que había estado “desaparecida” habían transformado su memoria completamente. Y no pensaba que estuviera loca, porque desde luego era muy consciente del por qué se encontraba de nuevo en Londres.

Termino de coger las cosas necesarias para el encuentro con Seth y aunque sintió un terrible miedo en su interior, por fin fue capaz de coger el autobús que le llevaría a Chelsea."

Lee los primeros capítulos aquí.

lunes, 23 de junio de 2014



Lo prometido es deuda, y hoy Lunes 23 de Junio os traigo las primeras páginas de 'Venganza entre palabras de amor'. Mi primera novela que verá la luz en la primera semana de Julio. Espero que os guste y sobre todo, me dejéis vuestra opinión:

14:31 Lore Muriana Cuenca


Lo prometido es deuda, y hoy Lunes 23 de Junio os traigo las primeras páginas de 'Venganza entre palabras de amor'. Mi primera novela que verá la luz en la primera semana de Julio. Espero que os guste y sobre todo, me dejéis vuestra opinión:

jueves, 19 de junio de 2014



—Así que, este es el motivo por el que rompiste conmigo ¿verdad?
—Kate, ¿qué haces aquí? —preguntó mientras se acercaba a ella—. Será mejor que te vayas, o sino…
— ¿Qué? ¿Acaso retiraran tu compromiso con esa…? —Kate se acercó a Ryan y le abofeteó —. Qué pena que haya significado tan poco para ti durante estos años, de verdad que me hiciste creer que me amabas.
—Kate, por favor…
—Pero claro —siguió diciendo ella sin importarle que pudiera o no decir Ryan—. ¿Cómo iba yo a estar a la altura de tu familia? Mi familia siempre ha sido de clase baja. Y ojalá me hubiera dado cuenta de tus intenciones antes, porque al menos me habría evitado este maldito sufrimiento.

Kate no pudo soportarlo más, se echó a llorar allí mismo mientras su ex novio le miraba sin atreverse a hacer y decir nada. Con el corazón destrozado, después de haber visto en el periódico nacional que la “maravillosa” familia Anderson anunciaba el compromiso de su hijo menor, se dijo así misma que las últimas palabras de aquella relación no iban a ser pronunciadas por Ryan, sino por ella. Porque jamás iba a permitir que le pisotearan de esa forma…

—Fui, fui una estúpida por creer en el amor… por creer en ti —Kate se dio la vuelta y camino despacio hacía la ventana. Y cuando Ryan le puso las manos encima, quiso creer que todo había sido un mal sueño del que apenas unos minutos después despertaría, para volver a estar al lado del hombre que aun amaba.

Pero no fue así.

—Jamás quise herirte, pero no voy a cambiar lo que dije. Así que, márchate.

Aquellas habían sido las palabras más duras que había tenido que pronunciar nunca. Pero no podía echarse atrás. Iba a resultar menos doloroso para Kate, no, de hecho sería más fácil para ella olvidarse de él y encontrar a otro hombre al que pudiera amar. Si creía que todo aquello había sido una mentira, aunque le odiara de por vida y él mismo muriera en ese mismo instante, las cosas para ella serían más sencillas. 
19:46 Lore Muriana Cuenca


—Así que, este es el motivo por el que rompiste conmigo ¿verdad?
—Kate, ¿qué haces aquí? —preguntó mientras se acercaba a ella—. Será mejor que te vayas, o sino…
— ¿Qué? ¿Acaso retiraran tu compromiso con esa…? —Kate se acercó a Ryan y le abofeteó —. Qué pena que haya significado tan poco para ti durante estos años, de verdad que me hiciste creer que me amabas.
—Kate, por favor…
—Pero claro —siguió diciendo ella sin importarle que pudiera o no decir Ryan—. ¿Cómo iba yo a estar a la altura de tu familia? Mi familia siempre ha sido de clase baja. Y ojalá me hubiera dado cuenta de tus intenciones antes, porque al menos me habría evitado este maldito sufrimiento.

Kate no pudo soportarlo más, se echó a llorar allí mismo mientras su ex novio le miraba sin atreverse a hacer y decir nada. Con el corazón destrozado, después de haber visto en el periódico nacional que la “maravillosa” familia Anderson anunciaba el compromiso de su hijo menor, se dijo así misma que las últimas palabras de aquella relación no iban a ser pronunciadas por Ryan, sino por ella. Porque jamás iba a permitir que le pisotearan de esa forma…

—Fui, fui una estúpida por creer en el amor… por creer en ti —Kate se dio la vuelta y camino despacio hacía la ventana. Y cuando Ryan le puso las manos encima, quiso creer que todo había sido un mal sueño del que apenas unos minutos después despertaría, para volver a estar al lado del hombre que aun amaba.

Pero no fue así.

—Jamás quise herirte, pero no voy a cambiar lo que dije. Así que, márchate.

Aquellas habían sido las palabras más duras que había tenido que pronunciar nunca. Pero no podía echarse atrás. Iba a resultar menos doloroso para Kate, no, de hecho sería más fácil para ella olvidarse de él y encontrar a otro hombre al que pudiera amar. Si creía que todo aquello había sido una mentira, aunque le odiara de por vida y él mismo muriera en ese mismo instante, las cosas para ella serían más sencillas. 

Hoy va un blog personal, algo más que extractos o pequeños relatos y es que aunque no hay algo realmente importante que contar (¡por ahora!) si quiero mostrar algo que ya forma parte de 'Venganza entre palabras de amor'.

Todavía puedo recordar el primer día que escribí la primera frase de esta novela, concretamente en Septiembre de 2013, todavía preguntándome de donde iba a sacar la inspiración suficiente para contar todo lo que había en mi cabeza y desde luego algo más importante... '¡¿Podré hacerlo?!'... Sí, pude hacerlo... todo el que escribe entenderá la emoción que se siente cuando terminas de escribir tu primera novela.

Orgullo, satisfacción y sobre todo... deseos por continuar escribiendo y contando historias que enamoren o no a los futuros lectores. La música, series y alguna que otra película me han servido de inspiración para cada una de las escenas que en esta relato... aunque bien es cierto que de dónde más soy capaz de sacar de mí es a través de lo primero. Y vosotros, ¿de dónde os inspiráis? Seth y Kate son dos personajes muy importantes para mí, su historia, sus sentimientos tienen mucho más que contar de lo que parece... aunque claro, eso ya lo averiguaréis. 

Y me voy por las ramas...

El caso es que (y aunque los miedos aún siguen ahí) ya queda menos para liberar a estos dos y su aventura, además de todos los personajes secundarios que forman parte de esta novela  y formarán parte de la saga... Y me gustaría dejaros con una canción que forma parte de la banda sonora de esta historia para que os vayáis metiendo ya en la piel... en esta ocasión desde el punto de vista de Seth... oh, y como hoy me siento generosa, en apenas unos minutos viene un pequeño extracto (ya de la novela) con Kate como protagonista. Y pronto...

¡Los primeros capítulos! Que tengáis un excelente resto de semana...
Loren.

19:33 Lore Muriana Cuenca

Hoy va un blog personal, algo más que extractos o pequeños relatos y es que aunque no hay algo realmente importante que contar (¡por ahora!) si quiero mostrar algo que ya forma parte de 'Venganza entre palabras de amor'.

Todavía puedo recordar el primer día que escribí la primera frase de esta novela, concretamente en Septiembre de 2013, todavía preguntándome de donde iba a sacar la inspiración suficiente para contar todo lo que había en mi cabeza y desde luego algo más importante... '¡¿Podré hacerlo?!'... Sí, pude hacerlo... todo el que escribe entenderá la emoción que se siente cuando terminas de escribir tu primera novela.

Orgullo, satisfacción y sobre todo... deseos por continuar escribiendo y contando historias que enamoren o no a los futuros lectores. La música, series y alguna que otra película me han servido de inspiración para cada una de las escenas que en esta relato... aunque bien es cierto que de dónde más soy capaz de sacar de mí es a través de lo primero. Y vosotros, ¿de dónde os inspiráis? Seth y Kate son dos personajes muy importantes para mí, su historia, sus sentimientos tienen mucho más que contar de lo que parece... aunque claro, eso ya lo averiguaréis. 

Y me voy por las ramas...

El caso es que (y aunque los miedos aún siguen ahí) ya queda menos para liberar a estos dos y su aventura, además de todos los personajes secundarios que forman parte de esta novela  y formarán parte de la saga... Y me gustaría dejaros con una canción que forma parte de la banda sonora de esta historia para que os vayáis metiendo ya en la piel... en esta ocasión desde el punto de vista de Seth... oh, y como hoy me siento generosa, en apenas unos minutos viene un pequeño extracto (ya de la novela) con Kate como protagonista. Y pronto...

¡Los primeros capítulos! Que tengáis un excelente resto de semana...
Loren.

viernes, 13 de junio de 2014


—Vamos Seth, si sigues así llegaremos tarde a la reunión…

Todavía no puedo recordar con claridad el momento en que él y yo nos convertimos en amigos. Aunque tengo muy seguro de que fue desde aquel primer día que nos saludamos en la universidad.
Han pasado varios años y puedo decir con seguridad que le conozco más que cualquier persona. Seth ha sufrido tanto que aún no sé cómo puede mantener esa sonrisa en la cara, tal vez ahí esté su verdadera fortaleza… en sonreír siempre. Tengo muy claro porque eligió esta profesión, la misma que yo realizo cada día a su lado, supongo que ser periodista de investigación llena todos esos huecos que han quedado vacíos en su corazón.

Un vacío irrecuperable tras la muerte de sus padres cuando era un niño, después de crecer en una casa prácticamente a solas y sin amor alguno... Pero cada vez que resuelve un caso, se le ilumina tanto la cara que estoy seguro de que es feliz, al completo. Y aun así, como su amigo, no puedo evitar querer que tenga todo aquello que yo tengo fuera de las cuatro paredes de nuestra oficina. Una mujer a la que amar, con la que soñar tener una familia, y con la que descubra que no sólo tiene que confiar en mi para liberar su entristecido corazón.

Miro su apartamento, antes de que termine de arreglarse como muchas de las mañanas en las que vengo a recogerle antes de hora, y sólo puedo desear que esa soledad que hay en cada rincón de este desaparezca por completo…
17:57 Lore Muriana Cuenca

—Vamos Seth, si sigues así llegaremos tarde a la reunión…

Todavía no puedo recordar con claridad el momento en que él y yo nos convertimos en amigos. Aunque tengo muy seguro de que fue desde aquel primer día que nos saludamos en la universidad.
Han pasado varios años y puedo decir con seguridad que le conozco más que cualquier persona. Seth ha sufrido tanto que aún no sé cómo puede mantener esa sonrisa en la cara, tal vez ahí esté su verdadera fortaleza… en sonreír siempre. Tengo muy claro porque eligió esta profesión, la misma que yo realizo cada día a su lado, supongo que ser periodista de investigación llena todos esos huecos que han quedado vacíos en su corazón.

Un vacío irrecuperable tras la muerte de sus padres cuando era un niño, después de crecer en una casa prácticamente a solas y sin amor alguno... Pero cada vez que resuelve un caso, se le ilumina tanto la cara que estoy seguro de que es feliz, al completo. Y aun así, como su amigo, no puedo evitar querer que tenga todo aquello que yo tengo fuera de las cuatro paredes de nuestra oficina. Una mujer a la que amar, con la que soñar tener una familia, y con la que descubra que no sólo tiene que confiar en mi para liberar su entristecido corazón.

Miro su apartamento, antes de que termine de arreglarse como muchas de las mañanas en las que vengo a recogerle antes de hora, y sólo puedo desear que esa soledad que hay en cada rincón de este desaparezca por completo…

martes, 10 de junio de 2014


Ser periodista de investigación me ha hecho ver a lo largo de los años que hay cosas en las que yo no creía y parecen ser verdad. Aunque sólo tengo que ver a mis mejores amigos para corroborar eso. Sin embargo, ¿cómo confiar en que algo como el verdadero amor puede pasarme a mí? El amor no es para hombres como yo… ser un Anderson me ha demostrado que lo único a lo que puedo aspirar  es a recibir el odio de los demás. Es cierto eso de que pagas los errores de tus antepasados...

Pero también me pregunto, en la mayoría de veces, si soy yo el que de verdad no quiere que nadie cambie eso que hay en mi interior. Tal vez sea así, Kevin siempre me lo dice, pero ¿cómo dejar que me amen cuando van a destrozarme simplemente por ser quién soy? Por más que intente luchar contra ello, estoy seguro de que jamás encontraré a nadie que me haga cambiar de opinión…

¿Verdad?
18:35 Lore Muriana Cuenca

Ser periodista de investigación me ha hecho ver a lo largo de los años que hay cosas en las que yo no creía y parecen ser verdad. Aunque sólo tengo que ver a mis mejores amigos para corroborar eso. Sin embargo, ¿cómo confiar en que algo como el verdadero amor puede pasarme a mí? El amor no es para hombres como yo… ser un Anderson me ha demostrado que lo único a lo que puedo aspirar  es a recibir el odio de los demás. Es cierto eso de que pagas los errores de tus antepasados...

Pero también me pregunto, en la mayoría de veces, si soy yo el que de verdad no quiere que nadie cambie eso que hay en mi interior. Tal vez sea así, Kevin siempre me lo dice, pero ¿cómo dejar que me amen cuando van a destrozarme simplemente por ser quién soy? Por más que intente luchar contra ello, estoy seguro de que jamás encontraré a nadie que me haga cambiar de opinión…

¿Verdad?